Siglo XV, Las tan frecuentes como destructivas epidemias hacen que la imaginación popular se centre en la muerte. Pero la muerte no es destructiva sino una mera mensajera que igualará a los hombres sin distinción entre pobres y ricos, poderosos o siervos, iglesia o mendigos….

La música, el fuego y la danza se combinan para recrear este ancestral espectáculo que perduro en el tiempo hasta bien avanzado el siglo XVII.

(Espectáculo de calle)

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